Trabajar, trabajar, trabajar...es lo único que he estado haciendo estos días. Ha sido un maratón por culpa de la auditoria de Transparencia y esas tonteras, que han tenido a mi jefe encima de mí preguntando "ya terminaste? ya quedó todo? ya? ya?" sin darme un respiro (el mismo me sirve el te y casi hace guarda afuera del baño -cuando me da permiso de ir-), y que cuando no puede estar ejerciendo presión directamente, su látigo para motivar a los esclavos alcanza p e r f e c t o mi lugar. Sniff.
Trabajar, trabajar, trabajar...ayer estuve doce horas en la oficina frente al monitor como zombie laborando, laborando, laborando, soy una máquina de actualización normativa y me voy a volver loca...además tengo cólico y no he podido ir a mis múltiples clases (si, ni al yoga, pecado!)
Pronto posteo sobre una idea de negocio en la Fontana de Trevi, que me dieron el fin de semana, ji.
AY! El látigo...mejor me regreso a remar con los demás esclavos antes de que amarren al escritorio...
Mostrando las entradas con la etiqueta auditoria. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta auditoria. Mostrar todas las entradas
miércoles, junio 03, 2009
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
